Si un tampón se coloca adecuadamente y se cambia cada vez que es necesario, proporciona una protección segura durante toda la menstruación. Si no estás segura en cuanto a la frecuencia con que debes cambiarte de tampón, puedes utilizar un Carefree para cuidar tu ropa interior. El periodo de tiempo que puede usarse un tampón depende de lo abundante que sea tu flujo menstrual. El saber cuándo cambiar tu tampón es una cuestión de experiencia. Visitá la sección de Selector de tampones o.b.®, que puede ayudarte a encontrar el tampón con la absorción correcta para vos. Es recomendable usar siempre un tampón que tenga el mínimo de absorción necesaria para controlar tu flujo menstrual.
¡Es muy fácil!
Usar tampones es una cuestión de práctica. Probá qué posición te resulta más fácil para introducir el tampón; por ejemplo, mientras estás en cuclillas, de pie, quizá con una pierna levantada o mientras estás sentada en el inodoro. Importante: ¡No te olvides de lavarte las manos antes y después de cambiarte de tampón! Rápidamente vas a ver lo sencillo y cómodo que resulta usar los tampones o.b.®:
1. Lavate las manos.
Sujeta el extremo redondeado con una mano, quitá la tira de color y quitá el envoltorio desde el extremo del cordón. Retirá la mitad superior del envoltorio.
2. Desenrolla el cordón con un tirón rápido y energético. Presioná con la punta de tu dedo índice en la parte inferior del tampón.
3. Utilizá tu mano libre para separar ligeramente los labios vaginales y poder alcanzar mejor la entrada de la vagina (entre la uretra y el ano).
4. Con el dedo índice empujá el tampón lo más dentro de la vagina posible, primero hacia arriba y luego en diagonal hacia tu espalda. Si sientes algo de resistencia, modifica un poco el ángulo.
5. Llegará un punto que no sientas el tampón; eso significa que está colocado correctamente.
Esto no debe preocuparte por dos motivos. En primer lugar, el cordón del tampón siempre está visible gracias a su longitud. En segundo, el tampón no puede “perderse” dentro de tu cuerpo ni introducirse por error en el útero. El cuello del útero es demasiado pequeño para que un tampón pueda pasar por ahí.
Podes usar los tampones aunque apenas hayas tenido tu primera menstruación. El himen, un pliegue natural de la piel que rodea la entrada de la vagina, tiene una abertura natural que permite el paso del flujo vaginal. Cuando comienza la menstruación por primera vez, el himen normalmente es suave y lo suficientemente flexible como para que se puedan usar tampones o.b.®, sin dañarlo. Para los primeros intentos, el o.b.® mini es la mejor opción, es el tampón o.b.® más pequeño y su introducción es fácil y cómoda.
Los tampones deben cambiarse regularmente. El número de veces que debe cambiarse un tampón depende completamente de lo abundante que sea tu flujo menstrual. En los primeros días de flujo más abundante de tu periodo, tal vez tengas que cambiarte de tampón cada 3-6 horas. En los días de menos flujo, hacia el final de la menstruación, normalmente es posible usar entre 6 y 8 horas un tampón más pequeño. Un truco para saber si debes cambiarte o no de tampón: tirá suavemente del cordón. Si el tampón se mueve con un tironcito, cámbialo. De lo contrario, todavía no es necesario cambiarlo.
Extraer un tampón es fácil. Sentate en el inodoro, sujetá el cordón entre los dedos y tira de él diagonalmente hacia delante (no recto hacia abajo).
Si no encontrás el cordón, esperá a que el tampón esté completamente saturado. En cuclillas sobre el inodoro, empujá como cuando vas al baño. Ahí vas a poder tirar del tampón y sacarlo con los dos dedos. Si no podes retirarlo, contacta con tu ginecólogo o tu médico. Los tampones o.b.® han sido desarrollados para asegurar que el cordón esté fijado firmemente dentro del tampón. Nuestros procesos de fabricación se supervisan constantemente para asegurar el más alto grado de calidad. Nuestros procedimientos de control incluyen pruebas al azar de la resistencia de cordón al desgarro.
No es necesario cambiar de tampón cada vez que vayas al baño. La vagina, la uretra y los intestinos son órganos independientes cada uno con su propio orificio. Sólo la abundancia de tu flujo menstrual determina con qué frecuencia hay que cambiar el tampón. Simplemente, hay que correr el cordón al orinar para evitar que se moje.
Algunas mujeres y chicas subestiman la absorción del tampón o.b.®. Temen que pueda gotear y lo cambian antes de tiempo. En ese caso, el tampón no estará completamente saturado y no se deslizará tan fácilmente. Esto puede causar incomodidad y dificultar la introducción del próximo tampón.
Uno de los temores de usar tampones es que éstos pueden bloquear los flujos menstruales. Este temor es infundado. El tampón absorbe el flujo y lo canaliza hacia su interior hasta que se satura completamente. Un tampón totalmente empapado deja pasar el flujo a través de él. Éste simplemente fluye al exterior de la vagina, ya sea atravesando el tampón o alrededor del mismo. Durante el uso normal, los tampones se colocan en el tercio central de la vagina. Esta posición no bloquea el flujo menstrual y asegura que el flujo sea absorbido de modo eficaz.
Se han llevado a cabo algunos estudios sobre este tema, que han demostrado que los tampones no causan infecciones. Los tampones se componen de materiales que no promueven la reproducción de bacterias ni influyen en la microflora vaginal normal.
El síndrome de shock tóxico (SST) es una enfermedad tóxica muy poco frecuente pero grave que puede ocurrir en hombres, mujeres y niños. Alrededor de la mitad de todos los casos de SST afecta e a las mujeres y chicas en periodo de menstruación. El SST se ha asociado con el uso de tampones, pero también puede ocurrir durante la menstruación sin que se hayan utilizado éstos. Es causado por las toxinas de una bacteria que se encuentra frecuentemente en los seres humanos. El SST puede ser potencialmente mortal y por tanto debe ser diagnosticado y tratado lo antes posible Si de repente te sentis mal durante la menstruación a pesar de que antes te encontrabas perfectamente bien, si tenes mucha fiebre (39 °C o más), vómitos, diarrea, dolores de cabeza, dolor de garganta, mareos o desmayos, dolor muscular o sarpullido similar a las quemaduras de sol, es importante que te saques el tampón como precaución y que vayas al médico o al hospital inmediatamente. No dejes de mencionar que estás con el periodo y que sospechas que puede tratarse de SST. El SST puede aparecer varias veces independientemente de que uses tampones o no. Si has sufrido SST una vez, consulta con tu médico antes de continuar usando tampones.
Los tampones deben desecharse junto con la basura de tu casa. Muchas usuarias de tampones desechan los tampones usados en casa envolviéndolos en un trozo de papel higiénico y tirándolos con el resto de la basura.
Sí, puedes usar tampones sin peligro todos los días de tu periodo. Sin embargo, el flujo menstrual no tiene la misma intensidad todos los días. El sangrado es más intenso en los primeros días del periodo y más moderado hacia el final. Esta es una de las razones por las cuales existen tampones con diferentes capacidades de absorción; las mayores absorciones están disponibles para los días de sangrado más abundante y las menores para los días de flujo más moderado. Tanto las chicas jóvenes como las mujeres adultas deben usar la menor absorción necesaria para mantener el periodo bajo control.
Se pueden utilizar tampones durante la noche sin ningún problema. A diferencia de las toallas los tampones no pueden moverse mientras dormis. No obstante, tenes que ponerte un tampón limpio justo antes de ir a dormir y volverte a cambiar cuando te levantas. Aunque pases más tiempo sin cambiarte, no pasa nada porque tu flujo menstrual es normalmente más moderado cuando estás acostada.
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